Ecografía e Impedancia o conductividad eléctrica.

Ecografía. Se basa en la representación de imagénes médicas de diversas patologías. No es útil como método de screening o cribado, pero se ha demostrado su valor como método adicional a la mastografía convencional, especialmente en la evaluación de mujeres con mamas radiológicamente densas y como método de guía para la realización de punción de lesiones. También tiene su valor como complemento.

Se ha demostrado su eficacia en las siguientes indicaciones:

  • Diferenciación de las lesiones quísticas de masas sólidas (palpables o no).
  • Visualización de masa palpable en mujeres menores de 25 años.
Evaluación de una lesión palpable que no se visualiza con mastografía.
  • Guía de imagen para biopsia y aspiración de quistes.
  • Evaluación de implantes de mama de silicón rotos.
  • Evaluación de abscesos.

Sin embargo, tiene también inconvenientes. Por ejemplo, no es posible visualizar adecuadamente microcalcificaciones empleando sólo ultrasonidos.

Existen muchas similitudes entre las características morfológicas de lesiones benignas y malignas visualizadas por ultrasonidos, por ello casi todas las lesiones palpables son biopsiadas a pesar de los hallazgos de la ecografía. Otro inconveniente de estos equipos es su dependencia a la capacidad de interpretación del ecografista.

De todos modos, el valor de la ecografía es innegable, ya que cuando se asocia con la mastografía, el cáncer de mama puede ser diagnosticado con una sensibilidad y una especificidad del 92% y del 98%, respectivamente.

Los mamógrafos digitales son exactamente iguales a los mamógrafos convencionales, lo único que cambia es que el sistema de pantalla-película de la mastografía convencional es sustituido por un CCD o detectores de yoduro de cesio y silicio amorfo, que transforman la señal luminosa en señal eléctrica para luego ser procesada.

Impedancia o conductividad eléctrica. Se trata de una técnica de diagnóstico por imagen de la mama, no invasiva, en tiempo real, que se basa en el mapeo de las diferentes propiedades dieléctricas del tejido mamario normal con respecto al tejido mamario total. Se basa en los términos de impedancia y de conductividad eléctrica, que son dos conceptos antagónicos: la impedancia eléctrica es una medida cuantitativa de la resistencia de un sistema a permitir el paso de la corriente eléctrica cuando se le aplica un voltaje y la conductividad es su inverso. Las células cancerosas tienen baja impedancia, baja resistencia al paso de la corriente y las células normales tienen alta impedancia. Por ello, las células cancerosas tienen buena conducción de la corriente y son visibles eléctricamente.

Estas diferencias se deben a:

  • El contenido de agua y sodio de una célula tumoral es mayor que en las células normales.
  • Las células cancerosas tienen menores potenciales de membrana: proteínas de la membrana modificadas y mayor permeabilidad.
  • Tienen alteradas la densidad y la orientación.
  • Los tejidos malignos muestran mayor conductividad y capacitancia.

Entre las indicaciones para su uso están:

  • Complemento a la mastografía en pacientes con hallazgos mamográficos equívocos (categorías 3 y 4 de la ACR BI-RADS), para reducir el número de biopsias innecesarias.
  • Información adicional a la hora de recomendar biopsia mamaria.

El uso de la telerradiología es una herramienta en el diagnóstico integral de enfermedades, que representa una alternativa de solución ante la problemática de la disponibilidad de un limitado número de médicos radiólogos. El aprovechamiento al máximo de los recursos mediante la aplicación de las tecnologías de la información y de comunicaciones y el equipamiento biomédico puede convertirse en una solución confiable. El uso de estándares internacionales, como base de las características técnicas del equipo, nos asegura la interoperabilidad de los sistemas, propiciando una competencia positiva de las diferentes marcas. No debemos escatimar, en ningún momento, en la calidad de los equipos instalados, y deberán utilizarse los mejores modelos de calidad y de atención para el paciente. Las redes de telerradiología deben considerar los aspectos técnicos, de interoperabilidad, modelos de atención médica y sobre todo la utilización de manera adecuada de la tecnología instalada en base a los recursos humanos existentes.