Aplicaciones Clínicas de la Teleradiología.

Según el Instituto Nacional de salud Pública el cáncer de mama es una grave amenaza para la salud de la mujer a nivel mundial y constituye una prioridad no reconocida en los países de ingresos medios. Este trabajo presenta datos de México y revela que desde 2006 el cáncer de mama es causante de un mayor número de muertes que el cáncer cérvicouterino. Esta afección es la segunda causa de muerte en mujeres de 30 a 54 años de edad y amenaza a todos los grupos socioeconómicos. Los datos sobre detección, si bien subreportados, muestran 6000 nuevos casos en 1990 y se estima un incremento cercano a 16500 nuevos casos anuales para 2020. Más aún, la mayoría de los casos se autodetecta y sólo 10% de todos los casos se identifica en etapa I. La seguridad social en México cubre alrededor de 40 a 45% de la población e incluye tratamiento del cáncer de mama. A partir de 2007, la población sin seguridad social tiene derecho a tratamiento de cáncer de mama a través del Seguro Popular de Salud. A pesar de esto, los servicios escasean y las intervenciones de detección temprana, en particular la mamografía, son muy limitadas. Desde el año 2006, sólo 22% de las mujeres de 40 a 69 años se sometió a una mamografía en el último año. Existen barreras tanto en la demanda como en la oferta. El cabildeo, la educación, la creación de conciencia y una respuesta articulada de políticas son importantes para garantizar una mayor cobertura, acceso y aceptación tanto del tratamiento como de la detección temprana.La estrategia más eficaz para reducir la morbimortalidad por cáncer es la detección precoz. La mastografía convencional es la técnica de imagen que se emplea en las campañas de detección precoz y que ha demostrado ser eficaz para reducir la mortalidad. Pero esta técnica, a pesar de ser estándar de oro o prueba de referencia, tiene el inconveniente de ser sensible pero poco específica. La precisión de la mastografía depende de muchos factores, entre los que se incluyen la densidad de la mama y la edad de la mujer. También puede resultar engañosa en mujeres con historia previa de cirugía, radioterapia o quimioterapia, ya que pueden haberse producido cambios estructurales en la mama. (Salud pública Méx vol.51  supl.2 Cuernavaca ene. 2009)

Tradicionalmente, los principales métodos de diagnóstico de la patología de mama son la exploración física, el diagnóstico por imagen, incluyendo mastografía, ecografía, resonancia magnética y medicina nuclear, la punción percutánea con aguja fina o gruesa (core-biopsy) y la biopsia quirúrgica. Con el fin de facilitar el diagnóstico están surgiendo nuevas técnicas, entre las que destacan la mastografía digital y la impedancia eléctrica.

La mastografía digital es una variante de la mastografía convencional y su diferencia radica en la utilización de sistemas digitales para la obtención de imágenes, pero sus indicaciones serían las mismas que la convencional. La impedancia eléctrica, por otro lado, es una nueva técnica que ha surgido como complemento de la mastografía convencional en casos de hallazgos equívocos y que se basa en medir las diferencias dieléctricas del tejido normal con respecto al tejido canceroso.n Los estudios por imágenes son excelentes auxiliares en el diagnóstico local, regional y sistémico del cáncer mamario. La mastografía, aunado al ultrasonido, tienen certeza diagnóstica en cerca del 95% de todos los casos. Es conveniente utilizar las proyecciones cefalocaudales, laterales y oblicuas; en las últimas incidencias es posible observar, en caso de estar presentes, las adenomegalias axilares. La combinación con sistemas de ultrasonido encuentra su principal indicación para determinar la naturaleza sólida o quística de un tumor y su uso es invaluable en los casos con parénquima mamario denso, que dificulta la visualización de tumores en la mastografía.

Por otro lado, la mastografía tiene la capacidad de descubrir lesiones no palpables, como microcalcificaciones, nódulos o pérdidas de la arquitectura del parénquima mamario, muchas de ellas manifestaciones subclínicas del cáncer mamario incipiente. Por tal motivo, en la actualidad es el método ideal para la pesquisa y obligado en el estudio de todos los casos en los que se sospeche patología mamaria maligna. Por la alta frecuencia de metástasis pulmonares, las radiografías en PA y lateral de tórax deben ser rutinarias antes de emprender cualquier tipo de terapéutica.